En un mundo donde el crecimiento personal y el autoconocimiento es aún desconocido para muchos, la destrucción del alma y la personalidad va en aumento con el paso de los días. Miles y miles de seres humanos van en búsqueda del antídoto a todos sus problemas “existenciales”, cayendo en abismos sin salida motivado a sus creencias limitantes.

El cuerpo, ese al que llamamos templo, es el único sitio del cual podríamos tener conocimiento pleno porque es nuestro y, sin embargo, las heridas perpetuadas a lo largo de nuestras vidas nos hacen olvidarnos quiénes somos y el amor que nosotros mismos debemos darnos.

Es por ello que, motivado a esto, estas líneas están destinadas al tema de la sanación espiritual. Espero sea de gran ayuda y nutrición para su alma y cuerpo.

De qué va la sanación espiritual

Según el portal sanacionespiritual.es la misma es un conjunto de prácticas y terapias que forman un sistema coherente y completo que interactúa sobre todas las dimensiones existenciales del ser humano y que  puede cambiar la química cerebral y mejorar el Sistema inmunitario al aplicarlas sobre nosotros mismos o sobre los demás.

Se basa en la adecuada preparación de practicante y del sanador o terapeuta que trabajan mediante el acceso a determinadas vibraciones de la Energía Universal sanadora que canalizan y proyectan hacia la estructura energética del ser humano (paciente); estas bandas de energía universal vibran en altísimas frecuencias y  muy cortas longitudes de onda y pueden  penetrar hasta el nivel celular y atómico, transmutando y transformando las energías inarmónicas, disolviendo bloqueos energéticos, deshaciendo congestiones excesivas de energía, y aportando orden y estructura en las tres dimensiones existenciales del ser humano, devolviéndole con ello la armonía y la sanación.

Empezando a sanar el espíritu

Según el portal elarcangel.com cuando renunciamos a nuestros propios sueños, cuando olvidamos y dejamos relegado a un rincón a nuestro niño interior, cuando nos sacrificamos indebidamente por alguien para sentirnos amados, cuando nos sometemos a la matriz del miedo, estamos creando en nuestra energía un campo de cultivo para la enfermedad. Nuestros campos electromagnéticos se debilitan, creando espacios vacíos (de conciencia) donde la enfermedad puede instalarse y desarrollarse.

Ésta “enfermedad”, es la que luego nos recordará lo que tenemos “pendiente” con la vida, siempre producto de una falta de amor hacia nosotros mismos. Aquí salen a relucir los traumas y las carencias emocionales que nos han hecho llegar hasta éste punto.

A través de la sanación espiritual, accedemos a una herramienta de autoconocimiento que nos ayudará a tomar conciencia de por qué nos pasa lo que nos pasa, y nos ayudará también, con el tiempo, a recordar quiénes somos y qué hemos venido a hacer aquí. Ya somos lo que deseamos ser, y es sólo cuando quitamos el “deseo” que lo vemos con claridad. No podemos ser mejores, pues ya somos perfectos. pero lo hemos olvidado, enredados en la maraña de las emociones, el deseo y el sufrimiento.

Dimensiones del ser humano

La sanación espiritual es una práctica espiritual de auto sanación y de sanación multidimensional que interactúa entre las tres dimensiones existenciales del ser humano:

  • A nivel espiritual

Canaliza directamente las frecuencias necesarias hacia nuestro Yo espiritual para mantenerlo en contacto con su origen indiferenciado en la Clara Luz.

  • A nivel mental

Canaliza hacia nuestra mente las vibraciones necesarias para devolverle la frecuencia sanadora y mantener el contacto con el inconsciente, liberando al Yo individual de las represiones a las que él mismo se somete para mantener el control cuando se ve inundado por la energía luminosa del Yo superior y de los potenciales no egóicos del psiquismo.

  • A nivel emocional

Canaliza hacia nuestro núcleo emocional la energía necesaria para transformar las emociones negativas en emociones positivas y para mantener la ecuanimidad en nuestras emociones y sentimientos, evitando así que se transformen en bloqueos energéticos o emocionales que perturben el funcionamiento de nuestro sistema energético.

  • A nivel físico

Actúa directamente sobre la materia de nuestro cuerpo físico canalizando hacia los átomos, células, órganos tejidos y órganos, determinadas frecuencias de la energía universal sanadora para que recuperen la armonía y sanen una determinada disfunción cuando ya ha sido somatizada en el cuerpo físico en forma de enfermedad.

La sanación espiritual transmuta las vibraciones  anómalas, perjudiciales y disfuncionales en las dimensiones no físicas antes de que se manifiesten en las dimensiones inferiores y somaticen en el cuerpo físico.